domingo, 12 de abril de 2020

Cólico nefrítico en la selva

Auroville es uno de esos lugares de “Incredible India” que desde occidente no podemos ni imaginar, haré aquí una breve descripción pues el sitio merece un post propio que subiré otro día. Auroville fue la idea de un gurú de Pondichery (La ciudad junto a la que se encuentra) coetáneo de Gandhi llamado Sri Aurobindo y de una de sus mas grandes devotas Mirra Alfassa  llamada por todos “La Madre” los dos pensaron en crear un lugar que todos los ciudadanos de mundo sintieran como suyo y además en el que la forma de vida fuera dirigida por la espiritualidad, sin estar esta encarnada por nadie, sino la espiritualidad de cada uno, los órganos de gobierno de esta comunidad los describiré en otra ocasión, pero lo que si diré es que el gobierno Indio les cedió una parcela en el bosque tropical cerca de Pondichery y allí comenzaron a construir su proyecto urbanístico con el apoyo y el favor de arquitectos Indios, Auroville se convirtió así en un laboratorio para nuevas formas arquitectónicas y para nuevas formas sociales.
Delante del Matrimandir

Ahora Auroville recibe muchos visitantes todos los meses unos para visitas de un día y otros, como fue mi caso, para estancias mas largas, para alojar a estos viajeros hay muchas Guest Houses, establecimientos donde por algo de dinero, unas mas y otras menos, duermes en diferentes tipos de alojamiento y en el precio suele estar incluida la comida y también el lavado de ropa ¿? Y algunas otras cuestiones bicicletas o transportes gratis, o clases de tai-chi o meditación… en fin una delicia.

Yo estaba alojado en una que se llama Verite, de las mas caras (13€ al día con todo) y algo alejada del centro, es decir para llegar al restaurante de Auroville (Solar Kitchen) había que recorrer casi 4 Km., pero era estupenda yo  tenia una especie de bungalow de dos camas, y además tenia biblioteca, y conexión wifi a algunas horas. Aunque los alojamientos eran de un estilo Indio tradicional, los edificios de las oficinas eran una especie de cubos minimalistas de hormigón con pasarelas sobre estanques y paramentos exentos….con una gracia minimalista excepcional.

Esos días tenia yo alquilado un ciclomotor con el que desplazaba a la ciudad, y a los pueblos de al lado a visitar los templos, y hasta a un hotel que había relativamente cerca, el Mango Hills, que tenia un bar cerca de una piscina completamente pulcra donde me gustaba ir con algún/a visitante europeo que aparecía por Verite.
Estando durmiendo una noche serian como las dos o las tres de la madrugada me despierta un terrible dolor en el costado…..por desgracia ya conocía esa sensación, un dolor horrible que aumentaba a oleadas pero no desaparecía sino que iba de doler mucho a doler muchísimo, era un cólico nefrítico, me levante y fui hasta el vigilante que había en la instalación intente decirle lo que me pasaba pero el tío no hablaba una palabra de ingles y no pudimos entendernos, solo me dio la tarjeta de un taxi y con el teléfono que había llamé, llame una y otra vez pero  no lo  cogían, ya empezaba a despotricar de los indios y agarre el ciclomotor y me fui hasta una clínica de la organización que había a unos 10Km. de donde me encontraba en Kuilapalayan durante todo el trayecto de noche solo, atravesando el bosque tropical por pistas de tierra roja anchísimas y sin iluminar iba “cargándome el todo lo cagable” insultando a todo y a todos a voz en grito, chillando…en fin lo que es ir dolorido por la selva.

Al llegar a la clínica estaba cerrada, grite, golpeé la verja, monte un buen escándalo pero nada, solo salio un chaval de una casa de al lado que me dijo que la clínica solo la abrían durante el día, al verme tan dolorido me pregunto si podía ayudarme en algo, intentamos que el me llevara en la moto hasta Pondichery, pero era un chaval pequeño y como sabéis yo soy algo grandote (cada día más) así que decidimos que mejor no, el no podía controlar la moto con mi peso.

Definitivamente tenia que ir a la ciudad a buscar una clínica, me volví a subir a la moto y me fui, además tenia poca gasolina, en fin estas cosas que se ponen difíciles cuando se ponen. Sin embargo al rato cuando llegue a las afueras de Pondichery ya eran como las 4 de la mañana y la vida empezaba, en el primer sitio que pude dejé la moto y cogí un rickshaw y conseguí decirle al conductor lo que me pasaba, bueno lo vio claramente, y me llevo hasta una clínica, en poco mas de 5 minutos estábamos allí, entré y el panorama era desolador, si era una clínica, con un mostrador en la entrada, pero parecía mas un café con las paredes oscuras (o sucias) y un montón de gente durmiendo por el suelo, la persona de la entrada me dijo que pasara y que esperara….yo no paraba de quejarme, y ella me dijo que vale pero que esperara (eso sí era como en España) al poco salio el medico, un chaval joven al que evidentemente habían despertado, logramos entendernos, me hizo las mismas peguntas que me hacían todos los médicos cuando me presentaba con esos síntomas, y me dijo que pasara a una sala contigua y me tumbara en una camilla que había y esperara, eso hice, y al minuto apareció un ángel, una india guapísima, de rostro dulce y angelical, vestida con un impoluto sari blanco con adornos dorados y con una jeringuilla en la mano, me indico que me diera la vuelta y me inyectó en el glúteo…, inmediatamente entre en el estado de relajación absoluta en la que te sume la buscapina después del dolor intenso y el ablandamiento total de los músculos después de la tensión.

No se cuanto tiempo estuve allí tumbado en aquel limbo fantástico….cuando me levante, al pasar por la recepción me dieron las recetas de la medicación que tenia que tomar  me dijeron cuanto tenia que pagar…..4 € me costo todo aquello, una sanidad suficiente, eficaz y muy barata, al menos para mi.





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