miércoles, 30 de junio de 2021

Lisboa 2 de 2 Maratón Fotográfico

 Como decíamos ayer....a los pocos meses de surgir la idea me plante en Lisboa para intentar entrevistarme con alguien de la Concejalía de la Juventud (Pelouro de Juventude) e intentar que me “comprara” la idea de hacer un Maratón Fotográfico allí en su ciudad, dicho y echo, fui para Lisboa, llegue a la Cámara Municipal (un bonito edificio junto a la Plaza del Comercio), en la portería pregunte por la Concejalía de Juventud y a los pocos minutos me recibió una chica, que luego seria mi anfitriona en la ciudad y la encargada de toda la cuestión administrativa y demás (Paula se llama), le gusto la idea, me dijo que lo hablaría con el concejal....y SI lo hicimos, fue una gestión muy fácil y muy beneficiosa para ambos, ella tenia claro que en Lisboa podía tener éxito, y como buena funcionaria y excelente persona que es lo puso en marcha y sucedió, así sin darse importancia ni hacer aspavientos...muchas otras veces he trabajado con técnicos y políticos españoles y ,con poquísimas excepciones, ni sombra de este planteamiento en el que el bien común es el centro de todas las decisiones.

 Bueno explicare “grosso modo” el Marathon Fotografico, era un concurso de fotografía que se realizaba a lo largo de 24 horas, y que los participantes se reunían en un lugar marcado por la organización cada 4 horas para recibir los lemas de las fotografias a realizar. Estos encuentros eran motivo para ejecutar pequeñas animaciones teatrales, abrir lugares insólitos en la ciudad y cualquier cosa que se nos ocurriera, lo organizamos en Madrid, Santiago de Compostela y alguna otra ciudad y luego fue copiado a lo largo de todo el mundo. Importante es saber que todavía no existía la fotografia digital y se hacían fotos sobre un carrete que entregaba la organización, y que luego revelaba y evaluaba para otorgar los premios.

 para Madrid, y a los pocos días recibí una llamada telefónica confirmando la realización del evento y concertando una entrevista para poner en marcha todo. Cuando llegue a Lisboa para empezar me presentaron al equipo que me iba a ayudar en la organización, un grupo de jóvenes (muy jóvenes alrededor de los 20 años) superinteresados, divertidos, concienciados y llenos de vida, estaban además de Paula, Mario Rui, Ana Alves, Fernando Algarviu y una chica muy joven y muy morena del Partido Comunista, con una fuerza impresionante pero de la que desgraciadamente no recuerdo su nombre, nos instalamos en unas oficinas en la Baixa Pombalina cerca de la Rua Augusta y comenzamos a currar. Esto sería como a principios de marzo y la fecha del Maraton estaba previsto para Junio, teníamos tiempo suficiente pero no nos sobraba, yo iba y venia cuando podía desde Madrid,(ademas tenia un amigo piloto que me metía en su avión cuando volaba a Lisboa y pude ir bastante) y me quedaba unos días por allí, mi tarea fue básicamente de coordinación pues ellos son excelentes trabajadores y desde un primer momento captaron el espíritu de la idea.

 Pero no solo trabajábamos, algunas tarde salíamos, me enseñaban Lisboa, lugares magníficos que en su compañía se convertían en experiencias únicas, así con ellos conocí aquel teatro cerca del elevador de La Gloria, un novísimo centro comercial en el que habían instalado un stand para que los jóvenes se inscribieran en el concurso y recuerdo una noche que, muy tarde terminamos en una sede del PCP en un barrio, que era como las de España en la transición, con un bar fantástico y unos camaradas entrañables que no pararon de contar historias, un Partido Comunista que aun sigue haciendo la Fiesta del PC que allí llaman “Festa do Avante”, y es que como en tantas otras cosas, la sociedad portuguesa se ha desarrollado de otra manera que la española, a “mon avis” mucho mas coherente la suya.

 Un mes antes de la fecha del concurso me fui a vivir a Lisboa, bueno exactamente a Estoril, donde encontré un apartamento en el que vivía y bajaba todos los días a Lisboa con una scooter que tenia yo por aquel entonces y que había llevado en tren hasta Lisboa, todas las mañana iba desde Estoril por una autopista que llaman “A marginal” porque va pegada al rio y era un viaje extraordinario en la libertad de la moto bañado por el tibio sol de la mañana...firmaría ahora mismo por revivir esa sensación...

 LA MARATONA FOTOGRAFICA

Se desarrollo un día a finales de mayo de 1992 no recuerdo cual, a primera hora de la tarde se monto el escenario y el sonido en la Praça dos Restauradores, la salida se daba a las 20 hs y desde las siete comenzaron a llegar l@s primero@s fotograf@s, mucha gente de diversas edades, pero mayoritariamente jóvenes entusiasmados con participar (se les notaba a pesar de que la influencia inglesa les ha hecho un tanto afectados), poco antes de empezar subió un cómico al escenario para explicar de manera teatral las normas que debían de tener presentes y a las ocho en punto empezaron a entregar carretes y los cuatro primeros temas a fotografiar, y la siguiente cita que era a las 00.00 en el Castillo de San Jorge (el control se abriría una hora antes).

 Aquí empezó la cosa a ponerse interesante, el castillo no abre por las noches y nosotros no solo lo habíamos abierto para los participantes, sino que con la ayuda de estudiantes de Bellas Artes habíamos decorado el espacio con motivos fantasmagóricos que daban de oportunidad de hacer fotos diferentes y únicas, por si esto fuera poco a la hora convenida a las 00.00 desde el Cais do Sodre que estaba a la orilla del rio abajo del castillo lanzamos fuegos artificiales que al subir y estallar mostraban todo su color y su belleza a la altura de los ojos, es decir de los objetivos de las cámaras, un punto de vista único.

 En el castillo además montamos una pequeña tarima con sonido para que el concejal pudiera dirigirse a los asistentes, fue una alocución corta y debió de ser muy oportuna (yo no la entendí en su totalidad), pues al finalizar todo el mundo aplaudió a rabiar al concejal, que yo creo que en su vida se había visto en otra igual, aplausos y vítores sinceros e instintivos, me recordó un poco a Tierno Galvan...

 La siguiente cita fue a las 4 de la madrugada en una piscina publica, una piscina cubierta del ayuntamiento de Lisboa abierta de madrugada para que la gente se bañe....no lo podían creer, ademas el recinto estaba decorado con motivos marinos y la pileta estaba llena de grandes flotadores y figuras hinchables, un autentico disfrute para todo el personal que paso un buen rato bañándose, jugando, y poniendo a buen recaudo sus cámaras...

 El control de las 8 de la mañana siempre era el mas cansado, se iban notando los estragos de la noche...algunos abandonos y otros que llegaban solo unos minutos antes de que cerrara el control pues se habían ido a dormir....en este control siempre ofrecíamos café y algo de comer (en Madrid eran galletas Cuetara, que siempre nos regalaban un montón), aquí fue café y un dulce, en lo alto de los Jardines de Eduardo VII con una vista esplendida de Lisboa, estando allí vi a un par de chavales (luego me contaron que eran militares) que estaban haciendo un agujero en el vaso de plástico donde habíamos servido el café, para acoplarlo al objetivo de la cámara y hacer una especie de filtro....muy ingeniosos.

 En la Feria da Ladra, un “rastro” lisboeta (¿O debería decir una especie de Portobello road?) nos juntamos a las 12 del mediodía el ambiente que invitaba a pasear entre los puestos y las enormes oportunidades de fotografiar que ofrece un lugar así hizo que este control fuera agradecido y productivo para los concursantes, ya quedaba menos pero el cansancio se notaba, por eso este concurso lo hacíamos siempre de viernes a sábado, para que la gente tuviera todo el domingo para descansar, y desde luego no sobraba ni un minuto del domingo.

 A las 4 de la tarde del sábado ya estábamos todos muy cansados y nada mejor para despejarnos que montar el control en los Jardines da Estrela, junto al coreto donde son las actuaciones musicales, allí una compañía de teatro realizo una animación que realmente SI animo a los asistentes y ademas poder estar un rato sentado tranquilamente en ese parque fue muy celebrado, aunque con poca efusividad pero realmente muy celebrado.

 Por fin el ultimo control en la Praça da Figueira, justo detrás de la plaza del Rossio, en el centro turístico de Lisboa y como no podía ser de otra manera lleno de los extraños personajes que suelen poblar estos emplazamientos, que por un lado aportan idiosincrasia y por otro algún que otro altercado, pero para nosotros no fue ningún problema montamos toda la parafernalia para recoger los carretes de los participantes que terminaron la prueba, he de decir que casi todos, recibimos muchas felicitaciones por parte de tod@s y a la 22 horas recogimos el chiringuito y por fin pudimos ir a disfrutar de nuestro domingo de descanso.

 A partir de aquí toda la relación con el jurado para decidir los premios, el montaje de la exposición (que se realizo en el hall de entrada del edificio de la Cámara Municipal) y la fiesta de entrega de premios corrió a cargo del equipo lisboeta, yo volví por allí para la fiesta de entrega de premios, que se realizo en uno de los salones de A Casa do Alentejo, fui acompañado de Anatoli que era uno de los inventores/organizadores del Maratón y después de la entrega de premios y la fiesta ofrecida por el ayuntamiento, estuvimos él, Paula y yo toda la noche de fiesta, una de esas noches memorables, divertidas, románticas, aventureras...en fin terminamos viendo el amanecer en la playa de Caparica después de haber tenido un altercado, que pudo terminal mal, con la policía del Puente de Alcántara, pero lo mas destacable fueron los minutos que pasamos en la playa, no tengo palabras para describir aquellas sensaciones.

 En resumen la Maratona Fotográfica de Lisboa fue todo un éxito y el ayuntamiento ha estado organizándolo durante casi 20 años.